abril 28, 2022

Prueba de hormona antimulleriana: qué debes saber

Por el Comité editorial de Panamá

La prueba antimulleriana -también llamada prueba de la hormona antimulleriana- es un indicador que se toma en sangre y que muestra cuál es la reserva ovárica de una mujer.

Este indicador es muy importante, no sólo porque refleja con exactitud la edad reproductiva de la mujer, sino porque la prueba antimulleriana también permite de alguna forma predecir el éxito de un proceso de búsqueda de embarazo, ya sea por vía natural o bien mediante un tratamiento de reproducción asistida.

Esto es así porque, cuanto mayor sea la reserva ovárica, más altas serán las posibilidades de lograr un embarazo, por ello es tan importante conocer el nivel de determinadas hormonas. De hecho, desde IVI Panamá sostenemos que este análisis es uno de los más útiles para evaluar tempranamente la fertilidad.

En ese sentido cabe mencionar que después de los 35 años la reserva ovárica disminuye, del mismo modo que baja la calidad de los óvulos.

Por eso las recomendaciones para conocer el estado de la fertilidad de la mujer, así como también predecir el éxito de un tratamiento, incluyen la evaluación de la hormona antimulleriana y otras hormonas como la luteinizante (LH), foliculoestimulante (FSH), así como también la ecografía al inicio del ciclo.

Valores de la hormona antimulleriana por edad

A menudo las pacientes que llegan a IVI Panamá se preguntan qué es la hormona antimulleriana baja y qué la hormona antimulleriana alta. Si bien se trata de un indicador que debe ser evaluado en contexto y por especialistas, es importante conocer de qué hablamos.

Así, los valores de referencia de la hormona antimulleriana para una mujer menor de 35 años (que es la edad tomada como parámetro para el comienzo del descenso en calidad y cantidad de óvulos) son:

  • Nivel elevado: más de 4.0 ng/ml.
  • Nivel normal: 1.5-4.0 ng/ml.
  • Nivel normal-bajo: 1.0-1.5 ng/ml.
  • Nivel bajo: 0.5-1.5 ng/ml.
  • Nivel muy bajo: menos de 0.5 ng/ml.

Vale mencionar que la hormona antimulleriana varía durante las diferentes etapas de la vida de la mujer de forma natural.

Durante la infancia, por ejemplo, los niveles son bajos, pero a partir de la pubertad comienzan a aumentar debido a que se inicia la ovulación. Luego, entre los 22 y 25 años, alcanzan su pico máximo y, posteriormente, comienzan a reducirse de manera gradual.

A partir de los 35 años, disminuyen muy rápidamente hasta su total desaparición con la llegada de la menopausia.

Por ende, los valores de referencia de la hormona antimulleriana por edad son los siguientes:

  • Menores de 33 años: 2,1 ng/ml.
  • Entre 33 y 37 años: 1,7 ng/ml.
  • Entre 38 y 40 años: 1,1 ng/ml.
  • A partir de 41 años: 0,5 ng/ml.

¿Para qué sirven los estudios hormonales?

Los estudios hormonales, que deben ser analizados en relación a la edad de la paciente, permiten determinar el estado de la reserva ovárica y por ende comenzar la búsqueda del bebé sin demora.

También son los que permiten tomar la decisión -entre la paciente y su equipo médico- de preservar la fertilidad mediante, por ejemplo, la técnica de criopreservación de ovocitos.

Si bien, entonces, los estudios hormonales sirven de alguna forma como “despertador o posibilidad de detectar patologías”, lo ideal -según los especialistas- es que las medidas se tomen antes.

En este sentido, el período más fértil de la mujer es alrededor de los 25 años, disminuye lentamente hasta los 30 y baja más rápidamente a partir de los 35.

¿Por qué es tan importante la hormona antimulleriana?

La hormona antimülleriana es una glicoproteína que actúa en la diferenciación sexual embrionaria. Producida en el varón por las células de Sertoli del testículo, su acción en la etapa fetal consiste en la regresión de los conductos müllerianos como útero, trompas de Falopio y vagina, para el desarrollo normal del feto masculino.

En las mujeres se produce en la etapa adulta a partir de las células de la granulosa de los folículos pre-antrales y antrales pequeños y, a diferencia de la FSH, puede ser medida en cualquier momento del ciclo, reflejando mejor la reserva ovárica.

La hormona antimulleriana se genera en los tejidos reproductivos del hombre y de la mujer y si bien sus funciones varían, juega un papel importante en el desarrollo de los órganos sexuales del feto.

Si el bebé tiene genes masculinos (XY), produce niveles altos de hormona antimulleriana, junto con otras hormonas masculinas. Esto evita el desarrollo de los órganos femeninos y promueve la formación de órganos masculinos.

Por el contrario, si el feto tiene genes femeninos (XX) produce pequeñas cantidades de hormona antimulleriana, y esto permite el desarrollo de los órganos reproductores femeninos.

Conceptos clave

  • La reserva ovárica puede comenzar a disminuir a los 30 años o aún antes y se reduce rápidamente después de los 40 años.
  • La evaluación de la disminución de la reserva ovárica debe comenzar con la medición de los niveles de FSH o estradiol, pero se debe medir el nivel de hormona antimülleriana y el recuento de folículos antrales (AFC) para confirmar el diagnóstico.
  • Si la mujer tiene reserva ovárica disminuida se deben considerar técnicas de reproducción asistida usando ovocitos de donante.

Desde IVI Panamá esperamos que esta información sea de gran utilidad si estás en la búsqueda de un embarazo o estás interesada en temas de fertilidad y reproducción asistida. No dudes en consultarnos ante cualquier inquietud.

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