abril 1, 2015

Un asunto de peso: obesidad e infertilidad

El sobrepeso u obesidad puede generar dificultades a la hora de concebir y está considerada una posible causa de infertilidad.  Por este motivo, antes de buscar un embarazo o de dar inicio a un tratamiento de reproducción asistida, los ginecólogos recomiendan un plan de reducción de peso y modificar los malos hábitos nutricionales que se puedan tener al menos entre tres y seis meses antes de buscar el bebé de manera natural o por tratamiento de infertilidad.

En las mujeres, la obesidad se asocia directamente con falta de ovulación o baja calidad en los óvulos y en muchos casos, la disminución de peso es el único tratamiento que se requiere para lograr el embarazo. En el caso de los hombres, la obesidad está asociada con mala absorción de micronutrientes, lo que genera mayor cantidad de radicales libres que pueden alterar la calidad y funcionabilidad de los espermatozoides, viéndose disminuidas las probabilidades de fecundación. La obesidad también es un factor de riesgo para otras condiciones médicas como diabetes que también están asociadas a infertilidad.

También se conoce que el riesgo de complicaciones obstétricas es tres veces superior en obesas, aumentan las tasas de aborto, hay mayor riesgo de parto prematuro y tienen el doble de riesgo de muerte fetal que las mujeres con peso normal. La obesidad, además, aumenta el riesgo de todas las complicaciones en el embarazo como pueden ser la diabetes gestacional, pre-eclampsia y hemorragia post parto, por lo que las mujeres deberían tratar de concebir en un peso normal para obtener mejores resultados obstétricos.

Obesidad e infertilidad

Para minimizar todos estos factores de riesgo, lo ideal es acudir a una consulta pre-gestacional, en la cual el especialista evalúa y da las recomendaciones a seguir antes del embarazo, indica el peso ideal para quedar embarazada según sea el caso y explica la importancia de minimizar futuras complicaciones durante el embarazo

Aquellas mujeres con sobrepeso u obesidad que ya estén embarazadas, deberán llevar un control de la alimentación y del peso en base al IMC (índice de masa corporal)

Además, el sobrepeso no sólo tiene consecuencias en las madres sino también en el desarrollo de los hijos según se desprende del estudio realizado por el IVI: Female obesity: short- and long-term consequences on the offspring.

Según este estudio, los hijos de madres con sobrepeso tienen un 40% más de probabilidades de padecer sobrepeso y obesidad, lo que sugiere que algunos mecanismos que subyacen a la obesidad se establecen antes del parto.

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