noviembre 14, 2018

La diabetes, ¿Representa o no un obstáculo para lograr un embarazo mediante reproducción asistida?

Este 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes. Este día nació como campaña de concienciación sobre la diabetes buscando dar respuesta al preocupante incremento de los casos de diabetes en el mundo.

La diabetes se ha convertido en la sexta causa de muerte en Panamá, según lo revelado en las estadísticas de la Contraloría General de la República, de la cual se desprende que por año mueren aproximadamente 1,300 personas, afectando en su gran mayoría más a las mujeres que a los hombres.

La tasa de éxito de los tratamientos de fertilidad en mujeres es igual para todas, padezcan o no diabetes, ya que en teoría no supone un problema para lograr un embarazo mediante reproducción asistida, para que esto se dé es importante tener un bueno control metabólico. Para lograrlo los pacientes con diabetes que deben recurrir a los tratamientos de fertilidad, tendrán que consultar con la Unidad de Endocrinología en donde se les realizará una evaluación especializada que tiene como objetivo el control óptimo de la enfermedad y con esto la disminución de complicaciones para la madre y él bebe durante el embarazo.

 

Factores de riesgo asociados a la diabetes

El Síndrome de Ovario Poliquístico (aproximadamente entre un 7 y un 12% de las mujeres con diabetes muestran este problema, según diferentes estudios), síndrome metabólico u obesidad son los principales factores de riesgo asociados a esta enfermedad.

El Síndrome de Ovario Poliquístico y la obesidad en la mayoría de los casos, van de la mano. Las mujeres que padecen de Síndrome de Ovario Poliquístico suelen tener un desequilibrio hormonal, presentan ciclos menstruales irregulares y en algunos casos la ausencia de este, trayendo como consecuencia que no ocurra la ovulación y que no se logre el embarazo.

Por su lado, la obesidad está asociada a las formas más severas del síndrome, y su consecuencia en la fertilidad de la mujer, como la baja calidad ovocitaria-embrionaria o la baja receptividad endometrial. Por ende, la modificación del estilo de vida es fundamental, un buen régimen nutricional y ejercicio, se presenta como una primera opción. Hay que crear conciencia en las pacientes con obesidad y síndrome de ovario poliquístico, ya que una disminución de tan solo un 5 % de su peso inicial derivaría en una mejora significativa de su condición.

La diabetes también impacta la fertilidad masculina

La diabetes tiene un impacto negativo en la maduración, el desarrollo y la funcionalidad de los espermatozoides. Existe un envejecimiento prematuro de los espermatozoides debido a la elevada concentración de especies reactivas de oxígeno en el aparato reproductor de los hombres diabéticos, favoreciendo un aumento del estrés oxidativo en el entorno de los espermatozoides.

En hombres diabéticos, la capacidad de reparación del material genético puede estar comprometida, existiendo mayor probabilidad de que el índice de fragmentación del ADN espermático esté aumentado, incluso cuando los parámetros de concentración y movilidad de los espermatozoides están dentro de la normalidad. Estos cambios en la estructura de ADN de esperma se manifiestan por la disminución de la capacidad de fertilización del esperma que, si progresa, puede conducir a un fallo de implantación, un aborto involuntario o un aumento del riesgo de cambios genéticos transmitidos a la descendencia.

 

Diabetes Gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se presenta por primera vez durante el embarazo. La mujer durante el embarazo, atraviesa una revolución hormonal en su cuerpo, pudiendo provocar que el organismo no produzca o produzca poca insulina, o incluso que las células usen la insulina de una forma menos efectiva. En las pacientes con diabetes gestacional, si bien su cuerpo necesita producir más insulina, el páncreas, que es el órgano que la produce no responde, y la glucosa empieza a acumularse en la sangre, alcanzando unos niveles muy altos. En algunas mujeres, la diabetes gestacional puede afectarles en más de un embarazo.

IVI Si los resultados indican que sí existe la diabetes gestacional, se debe programar un régimen alimenticio, que irá acompañado de actividad física.

 

La diabetes gestacional comúnmente se presenta a la mitad del embarazo. Por esta razón, son de gran importancia los estudios que se le practican a la embarazada, entre las semanas 24 y 28 del embarazo, que determinarán si existe la enfermedad.

 

Si los resultados indican que sí existe la diabetes gestacional, se debe programar un régimen alimenticio, que irá acompañado de actividad física. A su vez, es importante la realización de estudios diarios para medir la glucosa en casa, y el control periódico del médico especialista. A las mujeres con antecedentes de diabetes en la familia u otros factores de riesgo, como la hipertensión, es recomendable realizarle la prueba en una fase más temprana del embarazo.

La diabetes gestacional es prácticamente asintomática, de hecho, en algunas mujeres no llega a manifestarse ningún síntoma. Sin embargo, entre los síntomas que se pueden presentar encontramos: el aumento de la sensación de deshidratación (sequedad en la boca), fatiga, incremento de la micción, visión borrosa o tendencias a sufrir infecciones en la vejiga, vagina o piel. Es común que las pacientes asocien o confundan alguno de estos síntomas como propios del embarazo.

La importancia del tratamiento de la diabetes gestacional

Hoy en día, con la ayuda de un buen control médico, la mayoría de las mujeres podrá llevar a buen término su embarazo a pesar de la diabetes gestacional, sin sufrir ninguna consecuencia severa para ella ni para la salud del bebé.

Sin embargo, un mal control de la diabetes gestacional durante el embarazo podrá derivar en riesgos para ambos. Una de las consecuencias más comunes de la diabetes gestacional es el incremento de peso del bebé. Si la diabetes no está bien controlada, el bebé puede aumentar de peso y de tamaño, independientemente de las incomodidades que esto pueda causar a la madre, en especial en los últimos meses del embarazo, un bebé muy grande puede derivar en complicaciones durante el parto, tanto en la madre como en el bebé. También hay un aumento en la probabilidad de que el bebé tenga tendencia a la obesidad y desarrolle diabetes de tipo 2 en la vida adulta.

Otras consecuencias que se pueden presentar en la madre, es la conocida preeclampsia (presión arterial alta). La hipertensión arterial puede causar daños tanto a la madre como al bebé que viene en camino, ocasionando el nacimiento prematuro del mismo. También hay posibilidades que ocasione convulsiones o accidentes cerebrovasculares al momento del parto.

Se puede concluir que la diabetes no representa mayor obstáculo al momento de someterse a un tratamiento de reproducción asistida, sin embargo, hay que prestar especial cuidado a la gestante con diabetes y con diabetes gestacional para que al momento del parto disminuyan todos los riesgos mencionados anteriormente y se logre el nacimiento de un bebé sano, que es el principal objetivo de los tratamientos de reproducción asistida.

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