mayo 19, 2022

¿En qué consisten las familias monoparentales?

Por el Comité editorial de Panamá

En los últimos años el concepto de familia como tradicionalmente lo entendíamos -mamá, papá y uno o dos niños- ha ido modificándose y ampliándose hasta llegar hoy en día a tener muchos significados para una misma palabra. En este artículo abordaremos uno de ellos mediante el interrogante: ¿qué es la familia monoparental?.

Quizá es difícil que haya una persona a la cual hoy dicho término al menos no le suene. En IVI Panamá sabemos la importancia de despejar todas las dudas referente a diversos temas que se relacionan con la búsqueda de tener un hijo y formar una familia.

Con esta nota queremos hacer hincapié en la importancia de concretar el sueño de generar vida. Sea cual sea el proyecto de familia que tengas en mente.

La familia monoparental y sus acepciones

En este caso, la familia monoparental es aquella conformada por un progenitor -ya sea la madre o el padre- y uno o varios hijos. Asimismo, es posible que toda ella conviva con otras personas emparentadas -como abuelos o tíos- o no.

La familia monoparental como concepto implica también pensar, por ejemplo, en la presencia o no del otro progenitor (aunque no sea conviviendo, porque sino no estaríamos hablando de “monoparental”).

Es decir, si el otro progenitor existe -no falleció-, pero no vive en la misma casa, estamos hablando técnicamente de una “familia en situación de monoparentalidad”; mientras que si el otro progenitor no existe, ahí sí es técnicamente una familia monoparental.

Este segundo caso suele darse:

  • Cuando el otro progenitor o la otra progenitora falleció.
  • Cuando alguno de los dos no se hace cargo de sus obligaciones afectivas y económicas y no visita a los hijos.
  • Cuando por una decisión ya sea de una mujer o un hombre y tras un tratamiento de reproducción asistida, se produce un nacimiento en el cual la mujer o el hombre crían solos a ese bebé.

Las familias monoparentales y la Fecundación In Vitro

La Fecundación In Vitro (FIV) es una de las alternativas con las que cuentan las mujeres que quieren ser madres y no tienen pareja. Consiste en la unión del óvulo (en este caso propio, de la paciente) con un espermatozoide (de donante) en el laboratorio. Es decir, in vitro.

El objetivo es obtener embriones ya fecundados en ese medio, que luego serán transferidos al útero materno para que evolucionen hasta conseguir un embarazo.

La FIV es la técnica de reproducción asistida más utilizada en las clínicas de Medicina Reproductiva, pero en todos los casos la palabra final la tendrá el médico tratante, en función de cada paciente.

En la FIV la fertilización de los óvulos puede llevarse a cabo mediante la técnica convencional o bien mediante la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), indicada esta última en casos de factor de infertilidad masculina severa.

Por supuesto, de tratarse de una familia monoparental, esto no sería necesario porque si la paciente es una mujer se utiliza semen de donante previamente seleccionado y apto; mientras que si el paciente es un hombre, de no ser posible utilizar el propio, las condiciones serían las mismas.

Posteriormente, los embriones se colocan en un incubador como el EmbryoScope para ser analizados hasta llegar al estadio blastocisto, fase en la cual se produce la transferencia al útero de la mujer.

Algunas cifras sobre las familias monoparentales

En España, uno de los países más adelantados en términos de diversidad familiar, según el Instituto de la Mujer, hay 4 millones de hogares de parejas sin hijos y 1.8 millones de hogares monoparentales.

Además, los modelos de familia monoparentales crecen sin cesar ascendiendo a un 15% cada año, y estando liderados por mujeres en un 77% de los casos.

Claves para la decisión de una familia monoparental

Pese a que los tiempos han cambiado y los modelos de familia se han ampliado considerablemente, la decisión de formar una familia monoparental sigue requiriendo mucha meditación por parte de quien va a encarar este reto.

Aquí te aportamos algunas claves para poder pensar en esa determinación:

  • Dale el lugar que tiene -ni más ni menos- a la opinión de los demás. Es cierto que la familia de origen y los amigos son importantes, pero no todo el mundo aprobará tus decisiones. Lo fundamental es que cuando les comuniques tu deseo seas firme, explicando las razones en la medida que lo desees.
  • Considera la cuestión económica. Por supuesto no es lo mismo criar una hija o un hijo solo que con pareja.
  • Infórmate sobre los tratamientos de reproducción asistida que deberás realizar y lo que será necesario en cada uno de ellos. Por ejemplo, si eres mujer, dependiendo en qué etapa de la edad fértil te encuentres, requerirás un espermatozoide de banco de semen y quizás también, en función de la edad, un óvulo; mientras que si eres hombre deberás recurrir a un óvulo de banco.
  • Considera cómo y de qué forma le irás contando a tu niño cómo llegó al mundo, haciendo foco siempre en la importancia del amor y de la diversidad.
  • ¡Cree en ti y en tu capacidad de criar con amor!

Esperamos que todos estos consejos y reflexiones sean de ayuda. Quizás si has leído este artículo estés pensando en formar una familia monoparental. Ánimo, no te detengas. En IVI Panamá, desde nuestra Unidad de Apoyo Psicológico estaremos esperándote para ayudarte en la mejor medida que tu situación lo requiera.

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