En Panamá, al igual que en el resto del mundo, muchas mujeres enfrentan dificultades para concebir sin conocer de forma exacta cuáles son los impedimentos que lo están provocando.
En este artículo vamos a explorar cómo las enfermedades crónicas y la fertilidad están estrechamente relacionadas, en especial al analizar el papel de la diabetes, la obesidad y las enfermedades autoinmunes.
Aquí desglosamos cómo estas condiciones pueden alterar el equilibrio hormonal, afectar los órganos reproductivos y disminuir las probabilidades de embarazo.
¿Cuál es la relación entre las enfermedades crónicas y la fertilidad femenina?
Las enfermedades crónicas y la fertilidad están más conectadas de lo que muchas veces se piensa y de lo que sabemos la mayoría de personas que no estamos relacionadas con el mundo de la fertilidad.
Las afecciones de largo plazo, como por ejemplo la diabetes tipo 2, la obesidad y los trastornos del sistema inmunológico, alteran el funcionamiento hormonal y afectan el ciclo menstrual.
En mujeres jóvenes, esto puede llevar a problemas como anovulación, que es la ausencia de ovulación, o el síndrome de ovario poliquístico, lo que reduce la probabilidad de concebir de forma natural.
Además, algunas de estas enfermedades también pueden comprometer la salud del endometrio o incluso afectar a la calidad de los óvulos.
Muchos estudios médicos recientes han señalado que las enfermedades metabólicas y la infertilidad están altamente relacionadas entre sí, por ello es tan importante acudir a un médico especialista en fertilidad si se está intentando conseguir un embarazo y no se logra.
¿Cómo afecta la diabetes a la fertilidad?
La diabetes y la fertilidad femenina tienen una relación delicada y muy compleja. Cuando una mujer presenta niveles descontrolados de glucosa en sangre, en su organismo se producen desequilibrios hormonales y éstos, inevitablemente, impactan de forma directa en la ovulación. En los casos de diabetes tipo 1, que suele diagnosticarse a edades tempranas, los tratamientos con insulina deben estar cuidadosamente controlados por especialistas para evitar alteraciones en el desarrollo folicular.
Por otro lado, la diabetes tipo 2, asociada comúnmente con sobrepeso y hábitos poco saludables, tanto de actividad diaria como de alimentación, también afecta negativamente la fertilidad.
La resistencia a la insulina genera un exceso de andrógenos, que son las hormonas masculinas, y éstas que pueden impedir que se lleve a cabo una ovulación regular.
Además, hay un mayor riesgo de que se sucedan abortos espontáneos o de que existan complicaciones durante el embarazo.
Obesidad y fertilidad
La obesidad y la fertilidad representan una combinación preocupante que debe ser controlada y adecuadamente tratada.
En Panamá, durante los últimos años, se ha producido un aumento alarmante en los índices de sobrepeso en mujeres en edad fértil.
Y es muy importante saber que el exceso de grasa corporal influye en el proceso hormonal, que es esencial para la ovulación.
Las mujeres con obesidad tienen mayor riesgo de presentar ciclos menstruales irregulares, falta de ovulación y menor respuesta a los tratamientos de fertilidad. También se ha demostrado que las mujeres con un índice de masa corporal superior a 30, tienen menos posibilidades de lograr un embarazo incluso utilizando métodos de reproducción asistida.
Otro factor preocupante es que el embarazo en mujeres con obesidad tiene más riesgos de desarrollar diabetes gestacional, hipertensión y preeclampsia.
Enfermedades autoinmunes y fertilidad femenina
Las enfermedades autoinmunes y la fertilidad femenina también están vinculadas entre sí.
Cuando se dan estas condiciones, el sistema inmunológico ataca a diferentes tejidos, por error y a órganos del cuerpo, incluyendo el sistema reproductor. Algunas enfermedades como el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoide o la enfermedad celíaca afectan directamente a la ovulación o provocan inflamación en el endometrio, reduciendo y haciendo casi imposible la posibilidad de un embarazo o afectando al correcto desarrollo del mismo.
En el caso del lupus, por ejemplo, existe riesgo de abortos recurrentes debido a la presencia de anticuerpos antifosfolípidos.
Además, tomar ciertos tratamientos inmunosupresores que se utilizan para controlar estas enfermedades pueden dañar la reserva ovárica, afectando así a la cantidad y calidad de los óvulos.
¿Cómo influyen estas enfermedades en los tratamientos de fertilidad?
El impacto de estas condiciones no se limita al intento de concebir de forma natural. Las mujeres con infertilidad y enfermedades metabólicas enfrentan desafíos adicionales al someterse a tratamientos como la fertilización in vitro (FIV) o la inseminación intrauterina.
Los especialistas deben considerar los niveles hormonales, el peso corporal, el estado inmunológico y la medicación previa antes de elegir un tratamiento. A menudo se requiere un abordaje multidisciplinario que requiere de la intervención de endocrinólogos, ginecólogos, nutricionistas y reumatólogos para optimizar la salud de la paciente antes de iniciar un procedimiento de fertilidad.
Por ello, si se quiere conseguir un embarazo, es fundamental ponerse en manos de especialistas en fertilidad.
Prevención y manejo de enfermedades metabólicas en mujeres en edad fértil
La prevención siempre es clave.
Promover estilos de vida saludables desde la adolescencia puede reducir significativamente la incidencia de enfermedades crónicas y fertilidad comprometida en el futuro.
Algunas recomendaciones muy útiles de prevención son:
· Mantener un peso corporal saludable.
· Controlar los niveles de glucosa y presión arterial.
· Evitar el consumo excesivo de azúcar, grasas y alcohol.
· Practicar actividad física de forma regular.
· Realizar chequeos ginecológicos y endocrinológicos con frecuencia.
Una buena educación en salud reproductiva y enfermedades crónicas permite a las mujeres tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y planificar su maternidad de forma segura.
Conclusión
La fertilidad femenina puede verse profundamente afectada por condiciones crónicas como la diabetes, la obesidad y las enfermedades autoinmunes. Entender esta relación permite actuar a tiempo, buscar ayuda médica especializada y mejorar las oportunidades de lograr un embarazo saludable.
Cuidar la salud metabólica e inmunológica es, también, cuidar la capacidad reproductiva, tanto en el presente como de cara al futuro.
Fuentes:
1. Ministerio de Salud de Panamá. “Informe de salud reproductiva en mujeres con enfermedades crónicas”, 2023. (Ver)
2. Organización Mundial de la Salud (OMS). “Infertilidad y su vínculo con enfermedades no transmisibles”, 2022 (Ver)
3. Andreu, Alba et al.. “Manejo de la obesidad en la mujer en edad reproductiva” 2023 (Ver)
4. Torres, Erika. “Impacto de la resistencia a la insulina en la ovulación”, Revista Salud Panamá, 2023. (Ver)
5. Enrique Reyes, Rodrigo. “Obesidad: epidemia del siglo XXI y su relación con la fertilidad”, 2021. (Ver)
6. Academia Nacional de Medicina. Miñambres I. et al. “Obesidad y fertilidad. Documento de posicionamiento”, 10 de febrero de 2025. (Ver)
7. Elsevier – Endocrinología, Diabetes y Nutrición. “Obesidad y fertilidad. Documento de posicionamiento”, 2023. (Ver)
8. Elsevier – Endocrinología, Diabetes y Nutrición. “Manejo de la obesidad en la mujer en edad reproductiva”, (2010–2022, revisión). (Ver)
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