Existen diferentes formas de construir una familia y, para una pareja de mujeres, la reproducción asistida ofrece distintas posibilidades.
Una de ellas es el método ROPA, una modalidad de fecundación in vitro que permite que las dos mujeres participen biológicamente en diferentes etapas del proceso reproductivo.
¿Qué es el método ROPA y en qué se diferencia de una FIV convencional?
El método ROPA se basa en los mismos principios fundamentales de una fecundación in vitro, pero los distintos pasos se distribuyen entre las dos integrantes de la pareja.
ROPA significa “Recepción de Ovocitos de la Pareja«. En este procedimiento, una de las mujeres aporta los óvulos que serán fecundados en el laboratorio con semen de donante, mientras que la otra recibe el embrión en su útero y lleva adelante el embarazo. Esta modalidad también recibe internacionalmente el nombre de FIV recíproca o reciprocal IVF.
Por ello, cuando se habla de recepción de óvulos de la pareja mediante FIV, se está haciendo referencia a una forma de maternidad compartida en la que las dos mujeres intervienen en el tratamiento.
El material genético del embrión procede del ovocito de una integrante de la pareja y del espermatozoide del donante. La mujer que llevará el embarazo no aporta ADN a través del óvulo, pero su organismo proporciona el entorno uterino en el que se producirán la implantación y el desarrollo del embarazo.
¿Para quién puede estar indicado el método ROPA?
El ROPA puede plantearse en parejas de mujeres que desean que ambas participen de forma activa en el proceso reproductivo.
No obstante, la elección de esta alternativa debe realizarse después de una valoración médica individualizada de las dos mujeres. La evaluación debe adaptarse a las características, antecedentes y necesidades concretas de cada paciente.
En algunas parejas los roles están decididos desde el principio; una quiere aportar los óvulos y la otra desea vivir el embarazo. En otras, ambas están abiertas a cualquiera de las dos posibilidades y será la valoración médica la que ayude a orientar la decisión.
Por eso, si una pareja se pregunta cómo ser madres entre dos mujeres, es conveniente conocer todas las posibilidades disponibles antes de elegir. Además del ROPA, pueden existir otras opciones reproductivas, como la inseminación artificial con semen de donante o una FIV realizada íntegramente por una de las integrantes.
¿Cómo se decide quién aporta los óvulos y quién lleva el embarazo?
No existe una única fórmula. La decisión debe combinar los deseos personales de la pareja con criterios médicos y reproductivos.
Entre los principales aspectos que pueden valorarse se encuentran:
- La edad de cada mujer.
- La reserva ovárica.
- Los antecedentes ginecológicos y reproductivos.
- El estado del útero y del endometrio.
- El estado general de salud.
- La existencia de enfermedades o tratamientos previos.
- Las preferencias personales sobre quién desea aportar los óvulos y quién quiere llevar el embarazo.
La mujer que aporta los óvulos
En la mujer que aportará los ovocitos se pueden estudiar, entre otros aspectos, su edad, historia ginecológica, antecedentes reproductivos y respuesta ovárica esperada.
También pueden valorarse parámetros relacionados con la reserva ovárica, como el recuento de folículos antrales o la hormona antimülleriana cuando exista indicación. Sin embargo, estos datos siempre deben interpretarse conjuntamente con la edad y el resto de la historia clínica.
La mujer que recibirá el embrión
En la mujer que llevará adelante la gestación adquieren especial importancia la valoración del útero y su estado general de salud.
Según los antecedentes de cada paciente, el especialista podrá solicitar las pruebas necesarias para comprobar que las condiciones son adecuadas para realizar una transferencia embrionaria y posteriormente llevar un embarazo.
Paso a paso del método ROPA
Una vez realizada la valoración inicial y definidos los roles, comienza el proceso de reproducción asistida. El ROPA utiliza las principales fases de una FIV; estimulación ovárica, recuperación de ovocitos, fecundación en laboratorio, cultivo embrionario y transferencia.
1. Primera consulta y valoración de la pareja
Antes de comenzar, se realiza una consulta en la que se conocen los antecedentes médicos y reproductivos de ambas mujeres.
Dependiendo de cada caso, el especialista podrá solicitar análisis, ecografías u otras pruebas dirigidas a conocer la situación ovárica de quien podría aportar los ovocitos y las condiciones del aparato reproductor de quien podría recibir el embrión.
Esta primera valoración es fundamental para diseñar un tratamiento personalizado y decidir de forma conjunta cómo distribuir los roles.
2. Elección y utilización de semen de donante
Para fecundar los ovocitos es necesario utilizar espermatozoides. Por ello, en el ROPA realizado por una pareja de mujeres se emplea semen de donante.
La utilización de gametos de donante implica controles y procedimientos específicos destinados a garantizar la seguridad del tratamiento. Estos procesos incluyen valoraciones médicas, estudios infecciosos y otros controles establecidos dentro de los programas de donación.
La elección del semen de donante forma parte del tratamiento y debe realizarse siguiendo criterios médicos y de seguridad.
3. Estimulación ovárica
La mujer que aportará los ovocitos comienza un tratamiento hormonal cuyo objetivo es favorecer el desarrollo de varios folículos durante el mismo ciclo.
El proceso se controla mediante seguimiento médico, habitualmente con ecografías y, cuando corresponde, análisis hormonales. Estos controles permiten observar cómo responden los ovarios y determinar el momento adecuado para completar la maduración de los ovocitos.
La estimulación ovárica no debe plantearse como un protocolo idéntico para todas las mujeres. El tratamiento debe individualizarse en función de la respuesta esperada, la edad, la reserva ovárica y otros factores clínicos.
4. Punción ovárica y obtención de los ovocitos
Una vez que los folículos alcanzan el desarrollo adecuado, se programa la recuperación de los ovocitos.
La extracción se realiza mediante una punción o aspiración folicular guiada por ecografía. Se utiliza una aguja fina para aspirar el contenido de los folículos y recuperar los ovocitos que posteriormente pasarán al laboratorio.
5. Fecundación de los ovocitos
En el laboratorio se lleva a cabo la fecundación con los espermatozoides del donante.
Dependiendo de las características de los gametos y de la indicación médica, puede utilizarse una fecundación convencional o una técnica como la ICSI, en la que un espermatozoide se introduce directamente en el ovocito.
La elección de una técnica u otra debe responder a criterios médicos y de laboratorio, no simplemente a una preferencia general.
6. Desarrollo y cultivo de los embriones
Después de la fecundación, los embriones permanecen en el laboratorio durante varios días para observar su evolución.
El equipo de embriología evalúa su desarrollo antes de decidir cuáles pueden ser candidatos a transferencia o vitrificación. No todos los ovocitos recuperados se fecundan y no todos los embriones continúan desarrollándose del mismo modo. Por eso, el número inicial de ovocitos no equivale directamente al número de embriones disponibles para transferencia.
7. Preparación del endometrio de la mujer receptora
Mientras se desarrolla el proceso de laboratorio, la mujer que llevará el embarazo debe disponer de un endometrio preparado para recibir el embrión.
La estrategia concreta dependerá de sus características individuales y del protocolo elegido. El equipo médico controlará el momento adecuado para coordinar la preparación endometrial con la transferencia.
El objetivo es conseguir unas condiciones uterinas apropiadas en el momento de depositar el embrión.
8. Transferencia embrionaria
La transferencia consiste en depositar el embrión seleccionado dentro del útero mediante un catéter fino.
Se trata de uno de los momentos más esperados por muchas parejas, aunque desde el punto de vista médico constituye una etapa más dentro de un proceso complejo.
En reproducción asistida existe un esfuerzo creciente por favorecer los embarazos únicos cuando las circunstancias clínicas lo permiten. La transferencia de un único embrión puede ayudar a reducir el riesgo de gestación múltiple derivada de las técnicas de reproducción asistida.
9. Prueba de embarazo
Después de la transferencia hay que esperar hasta el momento indicado por el especialista para realizar una prueba de embarazo.
Generalmente se mide la hormona beta-hCG en sangre. Realizar pruebas demasiado pronto puede generar resultados difíciles de interpretar, por lo que es aconsejable seguir las indicaciones del equipo médico.
La espera entre la transferencia y la prueba puede ser una de las etapas emocionalmente más intensas del tratamiento, por lo que el acompañamiento y una buena comunicación con el equipo asistencial pueden resultar de ayuda.
¿Cuánto dura un tratamiento ROPA?
La duración total varía de una pareja a otra porque depende de la respuesta de cada paciente y de cómo se coordinen las diferentes etapas.
Además, la transferencia no tiene por qué realizarse necesariamente en el mismo ciclo en el que se obtienen los ovocitos. En determinadas circunstancias, los embriones pueden vitrificarse y transferirse posteriormente.
Por eso, más que hablar de un número fijo de días, resulta más adecuado entender el ROPA como un tratamiento compuesto por distintas fases que deben coordinarse de forma individual.
¿Qué riesgos existen en un tratamiento ROPA?
Como el método ROPA se basa en una FIV, comparte los posibles riesgos propios de este procedimiento. Antes de iniciar el tratamiento, el equipo médico debe explicar estos aspectos y valorar el riesgo individual de cada paciente.
Entre los principales se encuentran:
- Respuesta excesiva a la estimulación ovárica. En determinados casos puede aparecer un síndrome de hiperestimulación ovárica.
- Efectos secundarios asociados a la medicación hormonal, cuya intensidad puede variar entre pacientes.
- Complicaciones relacionadas con la punción ovárica. Aunque las complicaciones relevantes son poco frecuentes, pueden producirse sangrado, infección u otros problemas relacionados con el procedimiento.
- Ausencia de fecundación o interrupción del desarrollo embrionario. No todos los ovocitos obtenidos dan lugar a embriones aptos para transferencia.
- Fallo de implantación o pérdida gestacional. Una transferencia embrionaria no garantiza que se produzca o continúe el embarazo.
- Gestación múltiple, especialmente cuando se transfieren varios embriones.
Los embarazos múltiples presentan más riesgos que los embarazos únicos, tanto para la persona gestante como para los bebés. Por este motivo, las estrategias actuales de reproducción asistida buscan reducir este riesgo siempre que las circunstancias clínicas lo permitan.
¿Es posible intercambiar los roles en un segundo embarazo?
Siempre que la situación médica de ambas mujeres lo permita. Una pareja puede decidir que en el primer embarazo una de ellas aporte los ovocitos y la otra lleve adelante la gestación. En un futuro proyecto reproductivo podrían plantearse invertir los roles, de forma que quien gestó el primer embarazo aporte los óvulos y su pareja sea quien geste.
Sin embargo, la situación reproductiva cambia con el paso del tiempo, especialmente en lo que respecta a la edad ovocitaria. Por ello, la posibilidad de intercambiar los papeles no puede darse por sentada.
Antes de iniciar un segundo tratamiento sería necesario realizar una nueva valoración médica de ambas mujeres.
Aspectos administrativos y legales que conviene revisar en Panamá
Además del tratamiento médico, las parejas que estén valorando el método ROPA deben informarse sobre los requisitos administrativos y jurídicos aplicables a su situación concreta.
El consentimiento informado, el uso de gametos de donante, la filiación y los procedimientos para el registro del nacimiento pueden estar sujetos a requisitos específicos.
Las normas pueden variar de un país a otro y también modificarse con el tiempo. Por ello, no es recomendable extrapolar automáticamente a Panamá la regulación existente en otros países.
Antes de iniciar el tratamiento conviene conocer la documentación necesaria y, cuando existan dudas sobre la filiación o el reconocimiento jurídico de ambas madres, solicitar asesoramiento especializado en la legislación panameña vigente.
Conclusiones
El método ROPA puede ser una alternativa para parejas de mujeres que desean participar de manera compartida en su proyecto reproductivo. Esta característica es precisamente la que diferencia al ROPA de otras opciones de reproducción asistida disponibles para parejas de mujeres.
Sin embargo, no existe una única opción adecuada para todas las parejas ni una distribución de roles que pueda establecerse exclusivamente a partir de las preferencias personales.
También es importante tener expectativas realistas. El ROPA no garantiza el embarazo y sus posibilidades de éxito dependen de múltiples factores individuales, especialmente de aquellos relacionados con la edad y las características de los ovocitos, el desarrollo embrionario y las condiciones de la mujer que llevará adelante la gestación.
Bibliografía
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