Trombofilia hereditaria y embarazo: riesgos y tratamientos
La relación existente entre trombofilia y embarazo viene determinada por las complicaciones que este trastorno puede ocasionar durante la gestación.
Un número elevado de mujeres con trombofilias tienen embarazos completamente normales. Sin embargo, la gestación es una condición en la que de por sí se experimentan cambios en el sistema cardiovascular. Por ello, trombofilia y embarazo deben ir de la mano de un diagnóstico y control exhaustivos. En este sentido, el trabajo conjunto de especialistas en fertilidad y hematología resulta fundamental para una gestación exitosa.
¿Qué es la Trombofilia?
Los coágulos de sangre o trombos son masas sólidas formadas por plaquetas, proteínas y células de la sangre que se pegan entre sí. Esta respuesta fisiológica es un mecanismo de defensa normal cuya finalidad es la detención del sangrado. Sin embargo, cuando el organismo tiene una tendencia a responder con mayor rapidez o exceso a la coagulación de la sangre, se habla de trombofilia.
En el estado hipercoagulable que presenta la trombofilia, el embarazo es calificado de riesgo por su compatibilidad con las siguientes situaciones:
- Abortos recurrentes, ya que la formación de trombos en la placenta puede interrumpir el desarrollo del embarazo.
- Partos prematuros, también relacionados con complicaciones placentarias.
- Restricción del crecimiento uterino, dado que la trombofilia en el embarazo afecta al suministro de oxígeno y nutrientes al feto.
- Preeclampsia, complicación del embarazo basada en padecer presión arterial alta. Si bien no existe una relación directa entre trombofilia e hipertensión en el embarazo, sí se ha observado una mayor prevalencia de trombofilia en mujeres con preeclampsia. Por otro lado, la tensión alta en el embarazo puede aumentar el riesgo de complicaciones tromboembólicas.
¿Tipos de trombofilias?
La predisposición a la trombosis se clasifica en dos tipos, según esta sea hereditaria o adquirida.
Trombofilia genética
Está causadas por mutaciones o polimorfismos en genes involucrados en la coagulación, desencadenantes de diversos problemas de salud:
- Embolia Trombosis Venosa Profunda (TVP), que consiste en coágulos de sangre en las venas profundas, generalmente de las piernas. Causan dolor, hinchazón y enrojecimiento.
- Embolia Pulmonar, que ocurre cuando un coágulo TVP llega a los pulmones y ocasiona dificultad respiratoria, dolor en el pecho y, en casos, extremos, la muerte.
- Infarto de Miocardio, en el que el coágulo obstaculiza una arteria produce el ataque al corazón.
- Accidente Cerebrovascular (ACV), en el que el bloqueo tiene lugar en una arteria cerebral, situación que puede conducir a un derrame.
Existe un debate científico respecto a los efectos de este tipo de trombofilia en el embarazo. Si bien no ha podido ser avalada científicamente en su totalidad, la hipercoagulabilidad podría estar tras la complicaciones obstétricas severas como la muerte fetal tardía y el desprendimiento de placenta.
Trombofilia adquirida
Puede aparecer en cualquier momento de la vida y suele asociarse a otras dolencias como el lupus o el hipotiroidismo de Hashimoto. En este estado protrombótico cabe mencionar el síndrome antifosfolípido (SAF), un caso paradigmático de infertilidad inmunológica. En ella, el sistema inmunitario comienza a generar anticuerpos que atacan los tejidos y producen la formación de trombos de sangre en arterias y venas. En la correlación entre trombofilia y embarazo, se considera a este síndrome como el causante del 15% de los abortos por repetición.
Se desconoce por el momento el mecanismo por el que estos anticuerpos producen las pérdidas fetales. Sí es evidente que los abortos espontáneos por trombofilia y los nacimientos prematuros se deben a estos anticuerpos.
Diagnóstico
Las pruebas para trombofilia son, cada vez más, habituales entre las pacientes que sufren abortos recurrentes y fallos de implantación. En concreto, deben consultar a especialistas en fertilidad las mujeres que hayan experimentado:
- Dos o más pérdidas tempranas del embarazo, abortos bioquímicos (microabortos que ocurren antes de la visualización del saco gestacional).
- Fallos repetidos de fecundación in vitro (FIV).
- Muerte fetal a partir de la semana diez.
- Preeclampsia tanto en embarazos previos como en el embarazo en curso.
- Desprendimiento de la placenta.
- Antecedentes familiares de trombosis.
El estudio puede llevarse a cabo en cualquier momento del embarazo, si bien se recomienda previo a este. La razón es que durante la gestación se producen cambios en algunos factores sanguíneos. Entre ellos, se reduce la proteína S, situación que puede interferir con la interpretación de los resultados.
El diagnóstico de la trombofilia consiste en analíticas de sangre y pruebas específicas que proporcionan información sobre anticuerpos y factores de coagulación.
Trombofilia y fertilidad
A excepción del síndrome antifosfolípido, no se ha podido establecer una relación directa entre este trastorno y la infertilidad. A falta de estudios más concretos, la hipercoagulabilidad podría estar relacionada con el fallo de implantación. La formación de microcoágulos en los vasos sanguíneos del útero podría impedir la adherencia del embrión a su pared.
En relación con esta idea, las trombofilias pueden interferir en los resultados de los tratamientos de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV). Las pacientes no diagnosticadas o tratadas pueden tener menores posibilidades de éxito por los problemas de implantación y la tendencia a la formación de coágulos.
Tratamiento
Existen diversas opciones farmacológicas que disminuyen los riesgos de la trombofilia en el embarazo y constituyen, igualmente, un tratamiento previo si este es planificado.
El tratamiento anticoagulante en el embarazo es el más común. Incluye la utilización de heparina y el ácido acetil salicílico (aspirina). Estos fármacos previenen la formación de trombos y mejoran el flujo sanguíneo al útero y la placenta. De igual manera, facilitan la implantación del embrión y reducen el riesgo de aborto espontáneo. Los anticoagulantes orales también pueden considerarse después del parto, en función de la severidad de la trombofilia durante el embarazo y los deseos de lactancia de madre.
Como ocurre en cualquier tipo de estrategia médica, mantener un estilo de vida saludable es fundamental cuando se habla de trombofilia y embarazo. Vigilar el peso, evitar el tabaco y seguir una dieta equilibrada son factores reductores del riesgo tromboembólico.
Por otra parte, las mujeres con trombofilia requerirán una exhaustiva monitorización de su embarazo. Esta incluirá ecografías y análisis de sangre frecuentes para controlar el flujo sanguíneo y el suministro necesario de nutrientes y oxígeno necesarios para el desarrollo del feto.
Fuentes:
- Trombofilia en el embarazo: detección y tratamiento. Obg Project. Disponible en:
- Dr. Ros Barrueda, F. et al (2024), Trombofilias, ¿una causa de fallos de implantación y abortos de repetición? Reproducción Asistida ORG. Disponible en:
- Dr. Ortiz Carrera J. et al (2016), Preeclampsia y trombofilia. Revista clínica española. Disponible en:
- Dra. Gerde, M (2017), Trombofilia: en el 90% de los casos tratados se logra un embarazo exitoso. Hospital Universitario Austral. Disponible en:
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